Hipoteca o préstamo, ¿qué es mejor?

Tarde o temprano llegamos a la conclusión de que no queremos seguir de alquiler y que ha llegado el momento de comprarse una casa. El principal problema de ello es que aqui ya no te vale un microcrédito, raramente la podremos pagar del tirón, si no que tendremos que solicitar un crédito y pagarlo durante la mayor parte de nuestra vida.

En este punto tenemos dos opciones: o bien pedimos un préstamo personal, o bien un préstamo hipotecario (lo más habitual). 

¿Cuál es la mejor opción? En los siguientes puntos lo vamos a analizar en detalle.

Hipoteca o préstamo

Préstamo personal vs hipoteca

El problema que tienen los préstamos personales son las comisiones, que son claramente superiores a las que se pagan en una hipoteca. Las hipotecas suelen estar sujetas a algunos indicadores como el del Euribor (European Interbank Offered Rate). Este valor se calcula en un día determinado, semana, a un mes o incluso al año. Por ejemplo, podemos encontrar intereses de “Euribor” + 0,40 puntos / 0,55 puntos…

En el caso de los préstamos personales, podemos encontrar algunos intereses de una TAE de entre 7-8,60% aproximadamente. Los más reducidos, los que apenas superan el 7%, están reservados para aquellos clientes que domicilian la nómina previamente, así como otros recibos como luz, agua, teléfono o internet.

Pero esto no quiere decir que todo sean desventajas para los préstamos personales ni mucho menos; en el caso de que se produzca un impago, con esta modalidad será mucho más complicado que el banco se acabe cobrando la deuda (por ejemplo, será más difícil que emprenda una acción de embargo para poder quedarse con la casa, aunque, claro está, no imposible).

En cuanto a las dificultades de poder optar a una modalidad u otra, los requisitos son prácticamente los mismos en cada caso, por lo que no hay diferencia en este punto.