Microcréditos para mujeres

Los microcréditos o microfinanciación, es el servicio financiero adaptado a las necesidades de la gente común y corriente y destinado a mejorar su nivel económico. Desde su aparición los microcréditos se han ganando la popularidad gracias, entre otras cosas, a su capacidad de llegar a las mujeres y mejorar su bienestar. Su punto de partida eran los esquemas experimentales en Asia y la América Latina en los años setenta. A partir de aquella época se difundieron, sobre todo, en forma de microcréditos para mujeres. Incluso hoy en día, el argumento de género sigue estando a la vanguardia.

Préstamos Personales

De ayer a hoy: el crecimiento de microcréditos para mujeres

El crecimiento de microcréditos para mujeres emprendedoras estimula la economía familiar en diferentes partes del mundo y asegura un apoyo a millones de familias que quieren dar un salto cualitativo en su vida, especialmente a mujeres que pueden recibir crédito realizando trabajo por cuenta propia y ofreciendo todo tipo de servicios empresariales. Cuando el Premio Nobel fue otorgado a Mohammad Yunus y al Banco Grameen, el Comité Nobel destacó el papel del microcréditos para mujeres en la liberación femenina.

Actualmente podemos asegurar que una de las principales razones del éxito de microcréditos se deben a que su objetivo son las mujeres.

De hecho, la mayor parte de las instituciones de microfinanciación están dirigidas a las mujeres. Se calcula que en total hay más de 350 instituciones que trabajan con microcréditos en más de 70 países y las mujeres representan el 73% de clientes en microfinanzas.

Otro fuerte atractivo de microfinanzas es el éxito de lograr altos registros de pagos. Desde una perspectiva histórica esto no es sorprendente. Después de todo, la microfinanciación moderna nació como respuesta al frustrante desarrollo resultante del crédito rural subsidiado en los años cincuenta y ochenta. No obstante, ahora se afirma que las mujeres representan menores riesgos crediticios y eso es algo muy alentador para patrocinadores de apoyo a microcreditación.

Por ejemplo, desde su primer informe en 1997, la Cumbre del Microcrédito informa que “las mujeres son constantemente mejores en cuanto a prontitud y fiabilidad en el pago”. La experiencia ha demostrado que el reembolso es mayor entre las prestatarias mujeres, en su mayoría debido a inversiones más conservadoras y de menor riesgo. Los análisis indican que un mayor número de microcréditos para mujeres emprendedoras se asocia significativamente con un menor riesgo de cartera. Para garantizar la devolución de la cantidad, la institución financiera suele utilizar el sistema de “grupos solidarios”, reducidos grupos de personas que actúan como una comunidad solidaria en la aplicación y el pago de los préstamos.

Por eso muchas instituciones favorecen y benefician más activamente a las mujeres: se desarrollan los procedimientos individuales adaptados a las necesidades individuales, profesionales y particulares de las mujeres. Hay varias formas de colaboración y programas destinados a promover los microcréditos para mujeres que quieren abrir su propio negocio. A veces estos programas incluyen hasta asesoría jurídica sobre los planes de financiación adaptadas a sus necesidades ayudando a desarrollar proyectos para potenciar el autoempleo y todo tipo de actividades empresariales. Los programas de microcréditos a mujeres emprendedoras también tienen el objetivo de proporcionar la equidad en el empleo y combatir la discriminación de género. Ahora todas aquellas mujeres que querían iniciar un nuevo negocio pueden hacerlo en unas condiciones muy favorables.