¿Pueden ser cómodo los minicréditos al instante para recuperarnos de la Semana Santa?

Para muchas personas la Semana Santa es sinónimo de gastos, diversión, vacaciones, paseos, actividades religiosas, entre otros. Pero todas estas actividades tienen un común denominador y es que todas generan gastos que si no están presupuestados pueden ponernos a correr al regresar a las actividades rutinarias. Y en realidad esto puede convertirse en un dolor de cabeza sino se cuenta con una reserva monetaria. En estos casos surge la pregunta ¿Será cómodo recurrir a minicréditos para recuperarnos de la Semana Santa? ¿No representaría más bien contraproducente endeudarnos para solventar la situación?

 Es importante analizar en primer lugar nuestra situación financiera, a veces es peligroso endeudarse para cancelar otras deudas, terminaríamos cayendo en un círculo vicioso terrible que nos podría dejar en la bancarrota. Pero, si se trata de imprevistos momentáneos, por ejemplo tuvimos que gastar el presupuesto de la compra de algún producto porque vimos una oferta en la ciudad  que visitamos en Semana Santa y ahora debemos reponer ese dinero. En estos casos, en el mercado existen una gama de alternativas y lo mejor de todo que pueden ser minicréditos seguros y dinámicos.

  Es de destacar que los minicréditos son muy sencillos de solicitar, no tienen complicaciones burocráticas de ningún tipo. Todo lo que se refiere al plazo, la cantidad de dinero, el fin del crédito, beneficios y condiciones varía dependiendo del producto específico y de la empresa financiera que nos asiste. Por lo general, los minicréditos rápidos se enfocan en préstamos convencionales que hacen compañías financieras de capital privado que piden información personal y financiera del cliente, hacen una evaluación rápida y dan una respuesta inmediata si aplica o no para el minicrédito. De ahí la importancia de contar con capacidad de pago y una buen historial de crédito.

  Los montos de estos minicréditos oscilan entre 50 hasta 1000 euros sin trámites engorrosos y en apenas un proceso que puede tardar 15 minutos hasta que llegue el dinero a nuestra cuenta bancaria. Con ese dinero se puede subsanar el problema financiero y de liquidez  momentáneo. Generalmente, los minicréditos se cancelan a los 30 días en una cuota especial que incluye capital más intereses generados. Es oportuno aclarar que en promedio se paga 1.1% mensual lo que equivale a un aproximado de 33% mensual. Es decir si usted pide como minicrédito 1000 euros a los 30 días usted debe cancelar un total de 1330 euros.

    La mejor manera para evitar gastar más de lo presupuestado en Semana Santa y tener que recurrir a los minicréditos rápidos que en realidad son costosos y terminan cobrando en intereses un dinero que tampoco estaba tampoco presupuestado es generando una buena planificación financiera, los minicréditos pueden ayudarnos en ciertos momentos pero puede ser contraproducente para nuestra salud financiera. En tal caso se pueden buscar otras alternativas como por ejemplo solicitar una línea de crédito adicional en la tarjeta de crédito, negociar con el acreedor para pedir más plazo, entre otros a fin de dejar los minicréditos como una alternativa pero no la principal.